Cómo cortar las uñas a tu perro o gato en casa de forma segura
Aprende a cortar las uñas de tu perro o gato paso a paso: qué herramientas usar, cómo identificar el nervio, diferencias entre perros y gatos y qué hacer si sangra.
Cortar las uñas de tu perro o gato es una de esas tareas que casi todo el mundo pospone, ya sea por miedo a hacerle daño o porque la mascota no colabora. Sin embargo, unas uñas demasiado largas no son solo una cuestión estética: provocan problemas de postura, dolor al caminar e incluso infecciones si se clavan o se rompen. La buena noticia es que, con la técnica correcta y un poco de paciencia, puedes hacerlo en casa de forma segura.
Por qué es importante mantener las uñas cortas
Las uñas largas afectan más de lo que parece:
- Problemas de postura y articulaciones: cuando las uñas tocan el suelo constantemente, el perro modifica la forma de apoyar la pata. A largo plazo, esto genera tensiones en los dedos, las muñecas y las articulaciones superiores.
- Uñas encarnadas: en gatos y perros pequeños que caminan poco por superficies duras, las uñas pueden curvarse e incrustarse en la almohadilla, causando dolor e infección.
- Roturas dolorosas: una uña larga tiene más probabilidades de engancharse y partirse, lo que puede sangrar mucho y requerir atención veterinaria.
- En gatos: unas uñas demasiado largas se enganchan en tejidos, alfombras y rascadores, provocando tirones y lesiones.
Con qué frecuencia hay que cortarlas
No hay una regla fija porque depende del desgaste natural: un perro que pasea mucho por asfalto desgasta más las uñas que uno que camina sobre hierba. Como orientación general, si oyes las uñas al caminar por el suelo de casa, es hora de cortarlas. En perros, esto suele ser cada 3-4 semanas; en gatos de interior, cada 2-3 semanas. Los espolones (el dedo que no toca el suelo) nunca se desgastan solos y necesitan atención especial.
Qué herramientas necesitas
- Cortaúñas de guillotina: funciona bien para perros pequeños y medianos, y para gatos. La uña se introduce en un agujero y una cuchilla la corta al apretar.
- Cortaúñas de pinza (tipo tijera o alicate): más adecuado para perros medianos y grandes con uñas gruesas. Ofrece más control.
- Lima o dremel para mascotas: ideal como complemento del corte para redondear bordes, o como alternativa para quienes prefieren ir limando poco a poco.
- Polvo antihemorrágico o harina de maíz: imprescindible tenerlo a mano por si cortas demasiado. Detiene el sangrado en segundos.
La clave: identificar el nervio (pulpa o quick)
Dentro de cada uña hay un vaso sanguíneo y un nervio llamado pulpa (o quick en inglés). Si lo cortas, duele y sangra. En uñas claras o transparentes es fácil de ver: es la zona rosada en el interior. En uñas oscuras —frecuentes en muchas razas— no se ve, así que la estrategia es cortar poco a poco, en láminas finas, hasta que aparezca un punto grisáceo o rosado en el centro del corte: esa es la señal de que te estás acercando y debes parar. Con la práctica, aprenderás a reconocerlo rápidamente.
Cómo cortar las uñas paso a paso
Elige un momento en que tu mascota esté relajada, nunca después de un juego intenso o en una situación de estrés:
- Sujeta la pata con firmeza pero sin apretar: presiona suavemente la almohadilla para extender los dedos (especialmente en gatos, cuyas uñas son retráctiles).
- Corta en ángulo de 45°: apunta justo por debajo de la pulpa. Si la uña es oscura, haz cortes pequeños de 1-2 mm y revisa la sección cada vez.
- No necesitas hacerlo todo de una vez: si tu mascota se agobia, haz unas cuantas uñas y termina al día siguiente. Lo importante es que la experiencia sea positiva.
- Si sangra, no te asustes: aplica polvo antihemorrágico o harina de maíz con presión ligera durante unos segundos. El sangrado se detiene rápidamente y no es grave.
- Premia siempre al terminar: una chuche o un momento de juego ayudan a que la próxima vez sea más fácil.
Diferencias entre perros y gatos
- Gatos: sus uñas son retráctiles, así que necesitas presionar la almohadilla para exponerlas. Solo se corta la punta curvada y transparente. Los gatos suelen preferir que les sujeten la pata el menor tiempo posible: sé rápido y eficiente.
- Perros: tienen cinco dedos en las patas delanteras (incluido el espolón) y normalmente cuatro en las traseras. No olvides el espolón, que crece sin control y puede clavarse.
- Acostumbrar desde cachorro o gatito: en ambos casos, la desensibilización temprana —tocar las patas, manipular los dedos, acercar el cortaúñas sin cortar— es la mejor inversión que puedes hacer.
Cuándo acudir al veterinario o peluquero canino
No pasa nada por delegar. Si tu perro se pone muy nervioso, si tiene las uñas tan largas que la pulpa ha crecido demasiado, o si simplemente no te sientes seguro, un veterinario o peluquero canino puede hacerlo en pocos minutos. En casos de uñas muy abandonadas, el veterinario puede hacer cortes progresivos en varias sesiones para que la pulpa vaya retrocediendo de forma segura.
El corte de uñas es solo una parte del mantenimiento básico de tu mascota. Si quieres cubrir otra tarea que muchos dueños posponen, revisa nuestra guía de higiene dental para perros y gatos. Y si acabas de adoptar un cachorro y quieres empezar con buen pie, echa un vistazo a cómo preparar la primera visita al veterinario.
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